Antiguo Sacerdote y ermitaño Etiope Ortododoxo Tewahido en Axum Etiopía ... Axum es el lugar de descanso de la ''Tabot'' (El Arca de la Alianza).
El Arca fue dada a Moisés en el Monte Sinaí junto con tablas de Piedra ocultando los 10 Mandamientos. Moisés fue entrenado por Jethro el Sacerdote madianita .. Los Medianitas eran etíopes (Afrikans) y descienden de la tercera esposa de Abraham Keturah .. Jethro era el Sumo Sacerdote y educó a Moisés desde los 40 años en todas las antiguas costumbres Etíopes y Cultos de Oriente y Moisés estableció la fe Judía en base a estas leyes..
Moisés se casó con Séfora la hija de Jetro su suegro (Números 121-4)
Su hermana Miriam y Aarón, el hermano mayor y el primer Sumo Sacerdote de los Judios criticaron a Moisés por casarse con ella.. Dios los castigó por criticar a Moisés... Moisés fue más tarde nombrado Rey de Etiopía y fundó la dinastía Zagwe que duró hasta el siglo XII cuando su último Rey y Santo Lalibela abdicó el trono bajo la presión de la dinastía Salomónica que descendía del rey Salomón ...
Etiopía es el lugar donde comenzó la Humanidad, la religión, las artes, las ciencias, la escritura y la adoración de Dios.. La Astronomía y Medicina fueron pioneras en Etiopía y después se glorificaron en Egipto.. Egipto era provincia de Etiopía desde el momento en que Osiris el etíope se convirtió en el primer gobernante de Egipto.. Así ininterrumpida es nuestra línea de tiempo.. Así glorioso es nuestro Continente..
Bendito es el que oye la Palabra y hace algo para salvar a su compañera/o humano.
Bendito Amor Egzeebhre Yistilign Kristos Ebbarak...
Por Dn Sindiso Wolde Emmanuel Solontsi
EWF President South Africa
/ Ethiopian Orthodox Tewahido Church administrator...Selam,Hotep (Paz)
ESTE BLOG TIENE COMO FIN DIFUNDIR IDEAS, LECTURAS Y PENSAMIENTOS DE INTERES FILOSOFICO, RELIGIOSO, TEOLOGICO Y CULTURAL. DISFRUTE DE UNA BUENA MEDITACION, ESPERO QUE ESTOS TEXTOS SEAN DE SU AGRADO. BENDICIONES!!!
viernes, 27 de junio de 2014
viernes, 30 de mayo de 2014
DIOS TRINIDAD
DIOS TRINIDAD
De acuerdo con la teología
apofática, los Padres griegos afirman siempre que no podemos saber qué es Dios,
sino sólo que El Es, que Existe, y esto porque El se ha revelado en la historia
de la salvación, y se ha revelado como Padre, Hijo y Espíritu Santo. Este
misterio no puede ser deducido de ningún principio, ni explicado por ninguna
razón suficiente, puesto que no hay principio ni causa que sean anteriores a la
Trinidad. Por eso ninguna especulación filosófica ha podido nunca elevarse
hasta el misterio de la Santísima Trinidad. Por eso, también, las mentes
humanas no pudieron recibir esta revelación plena de la divinidad más que
después de la cruz de Cristo que triunfó de la muerte. El Dios de la Iglesia es
el Dios de la experiencia histórica, no el Dios de las hipótesis teóricas y de
los razonamientos abstractos. Así la experiencia de la Iglesia nos garantiza
precisamente cómo el Dios que se nos revela en la historia no es una existencia
solitaria, una mónada autónoma ni una esencia individual. Es una trinidad de
hipóstasis, tres personas que tienen una total alteridad existencial, pero
también una comunidad de esencia, de voluntad y de energía.
La revelación de Dios-Trinidad,
Padre, Hijo y Espíritu Santo, está en la base de la teología cristiana; es la
teología misma, en el sentido que los Padres griegos daban a la palabra
“teología,” que designaba para ellos, las más de las veces, el misterio de la
Trinidad revelado a la Iglesia. La teología oriental, pues, y a diferencia de
la teología occidental, no parte de la esencia común a las tres personas
divinas, que se realiza en las hipóstasis, sino de las tres personas mismas. El
Símbolo de fe no dice simplemente: “Creo en un único Dios,” sino: “Creo en un
único Dios, Padre todopoderoso, creador del cielo y de la tierra, y en
Jesucristo, su único Hijo....”
Una esencia (ουσια) en tres personas o hipóstasis (υποστασεις). Pero tres hipóstasis consubstanciales (ομοουσιαι). Con el término ομοουσιος la Iglesia quiso expresar la consubstancialidad
de los Tres, la identidad misteriosa de la mónada y de la tríada; identidad y,
al mismo tiempo, distinción de la naturaleza una y de las tres hipóstasis. Para
la Iglesia Dios es consubstancial (una esencia) y tri-hipostático (tres
hipóstasis o personas). Fueron sobre todo los Padres griegos del siglo IV, y en
especial los Capadocios, los que establecieron esta fórmula y estos términos
para intentar conducir a las inteligencias hacia el misterio de la Trinidad. El
término ομοουσιος niceno no identifica al Hijo
con el Padre en cuanto a la persona, sino solamente en cuanto a la esencia (ουσια). “El Hijo no es el Padre, porque sólo hay
un Padre, pero es aquello mismo que es el Padre; el Espíritu no es el Hijo
porque viene de Dios, ya que sólo hay un Hijo, el Unigénito, pero es aquello
mismo que es el Hijo.”[1]
Fijándose en primer lugar en la
trinidad de personas, los Padres griegos afirman que el principio de unidad en
la Trinidad es la persona del Padre. Es principio de las otras dos hipóstasis y
al mismo tiempo el término de las relaciones de donde reciben las hipóstasis
sus caracteres distintivos: haciendo proceder las personas, establece sus
relaciones de origen — generación y procesión — con respecto al principio único
de divinidad. Según los teólogos occidentales, las relaciones diversifican la
unidad primordial; para los orientales significan la unidad y la diversidad al
mismo tiempo porque se refieren al Padre, que es el principio y la
recapitulación de la Trinidad. “Hay un solo principio de la divinidad — dice
san Atanasio — y, por consiguiente, hay monarquía de la manera más absoluta.”
“Dios es uno, porque el Padre es uno,” dice san Basilio. El Padre, fuente de
toda divinidad en la Trinidad, produce al Hijo y al Espíritu Santo confiriéndoles
su naturaleza, que sigue siendo una e indivisa, idéntica a sí misma en los
tres (TEWAHEDO). Confesar la unidad de la naturaleza es, para la teología oriental,
reconocer al Padre como fuente (πηγη) única,
como principio (αρχη) único, como causa (αιτια) única de las Personas que comparten con Él la misma naturaleza.
San Juan Damasceno, en su Exposición
exacta de la fe ortodoxa, precisa:
“El Padre es incausado e
ingénito: no procede de nadie, tiene el ser por sí mismo y nada de lo que tiene
proviene de otro. Al contrario, él es para todos la fuente y el principio de su
naturaleza y su manera de ser. El Hijo lo es del Padre por generación, y el
Espíritu Santo es también del Padre, pero no por generación, sino por procesión
[...] Luego todo lo que tienen el Hijo y el Espíritu, y aun su propio ser,
proviene del Padre. Si el Padre no fuera, ni el Hijo sería ni tampoco el
Espíritu. Si el Padre no tuviera algo, no lo tendría el Hijo ni el Espíritu. Y
por el Padre el Hijo y el Espíritu tienen lo que tienen. Sin el Padre no hay ni
Hijo ni Espíritu Santo. Si el Padre no tiene una cosa, no la tendrán ni el Hijo
ni el Espíritu Santo. Por el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo tienen las
mismas cosas, excepto la agenesia, la generación y la procesión, porque las
tres personas se distinguen entre sí sólo por estas propiedades personales.”[2]
Así,
pues, el Padre es αγεννητος, el Hijo es γεννητος, y el Espíritu Santo es εκπορευομενον. Mientras para la teología occidental hay
dos procesiones distintas en la Trinidad: el Hijo y el Espíritu Santo, en la
teología ortodoxa la procesión, εκπορευσις, es propia sólo del Espíritu
Santo. El Padre, ingénito, incausado, engendra, desde toda la eternidad, al
Hijo, consubstancial con él. El Padre es también el principio y causa del
Espíritu Santo, no por vía de generación, sino de procesión, de ekpóreusis,
que es la manera propia del Espíritu Santo en cuanto hipóstasis trinitaria. San
Gregorio Nazianceno distingue los términos griegos προιενε y εκπορευεσθαι. El primero, el Espíritu Santo
lo tiene en común con el Hijo: “El Espíritu es verdaderamente el Espíritu que
procede (προιων) del Padre, pero no por
filiación, por generación, sino por εκπορευσις.” [3]
El latín tradujo ya desde el principio, desde el texto del Evangelio de Juan,
el término εκπορευεσθαι por procedere, el mismo
término que traduce más literalmente el verbo προιεναι.
Pero el hecho de que el Padre sea el
único origen y la única causa hipostática del Hijo y del Espíritu Santo, no
significa que entre la segunda y la tercera persona no exista relación en
cuanto a sus propiedades. Toda relación, en la Trinidad, es necesariamente
trinitaria. No se puede afirmar que el Padre engendra al Hijo sin afirmar al
mismo tiempo (el Credo dice que Padre, Hijo y Espíritu Santo son conjuntamente
adorados y glorificados) que hace venir el Espíritu al mundo. Y, viceversa, el
Espíritu procede del Padre y reposa en el Hijo encarnado.
La relación eterna entre el Hijo y
el Espíritu Santo en su origen a partir del Padre, la ha expresado la Iglesia
oriental con la fórmula δια του Υιου εκπορευομενον — que vino al mundo gracias al Hijo. San Basilio, en su célebre tratado sobre el
Espíritu Santo, dice: “Por el Hijo (δια του Υιου), que es uno, se vincula con el
Padre, que es uno, y completa por sí mismo la bienaventurada Trinidad digna de
toda alabanza.” [4] Y
san Máximo el Confesor: “Por naturaleza, el Espíritu Santo en su esencia tiene
substancialmente su origen, εκπορευομενον, del Padre que también engendro al Hijo.”[5]
“Dios es siempre Padre — dice san Juan Damasceno — teniendo siempre a partir de
él su Verbo.”[6] Es
también la confesión hecha en el VII Concilio ecuménico, II de Nicea, en el
787: το Πνευμα το αγιον, το κυριον και ζωοποιον, το εκ του Πατρος εκπορευομενον.[7]
[8]
Decíamos más arriba, a propósito de
teología y liturgia, que en ésta se expresa de un modo eminente la teología de
la Iglesia Ortodoxa. Toda la doctrina teológica de la Iglesia es vivida y hecha
culto en la liturgia. El misterio trinitario es expresado de modo espléndido en
la siguiente estrofa, la primera a intercalar entre los versículos del salmo
lucernario en el oficio de vísperas de la solemnidad de Pentecostés:
“Venid, pueblos, adoremos la
Divinidad en tres hipóstasis: al Hijo en el Padre con el Espíritu Santo. El
Padre, desde toda la eternidad, engendra al Hijo coeterno y corregnante, y el
Espíritu Santo era en el Padre, glorificado con el Hijo, poder único, única
substancia, única divinidad; a ella adoramos diciendo: Santo Dios, que lo has
creado todo por el Hijo con el concurso del Espíritu Santo; Santo Fuerte, por
quien hemos conocido al Padre y por quien el Espíritu Santo ha venido al mundo;
Santo Inmortal, Espíritu Consolador, que procedes del Padre y reposas en el
Hijo, Trinidad santa, gloria a ti.”
[1] GREGORIO DE NAZIANZO, Discurso
31 (teológico 5) 9; ed. P. Gallay - Jourjon [SC 250, 292-293]; trad. castellana de J. R. Díaz
(Madrid 1995) 230.
[4] De Spiritu Sancto, 18,45; ed. de B. Pruche [SC
17bis] (París 1968) 408; trad. castellana de A. Velasco (Madrid 1996) 182-183.
[7] MANSI, Acta Conciliorum
Oecumenicorum, XII, 1122.
[8] TREMBELAS, Dogmatique, I,
335.
La teología del icono
La teología del icono
El icono se nos presenta, en la
teología ortodoxa, como continuación del mundo sacramental, incluso como
formando parte de él.[1]
Presencia de lo sagrado, imagen de lo invisible, el icono hace presente la
realidad extra-histórica, todo lo que es prototipo de la realidad salvadora. Es
también la participación real con lo sagrado, la unión de lo humano con lo
divino. A través de una imagen que elabora el hombre se hace visible, presente
y operante, la realidad sobrenatural e invisible. Pero, ¿cómo es posible,
partiendo de una teología apofática, representar a la Divinidad? Realmente, la
Divinidad no puede ser representada. Lo dice bellamente san Juan Damasceno:
“¿Cómo hacer una imagen del Invisible? ¿Cómo representar los rasgos de quien no
se asemeja a nadie más? ¿Cómo representar aquello que no tiene cantidad ni
medida ni límites? ¿En qué quedaría el misterio?” Pero él mismo añade a
continuación:
“Si has comprendido que el
Incorporal se hizo hombre por ti, entonces es evidente que puedes ejecutar su
imagen humana. Porque el Invisible se hizo visible tomando carne, puedes
ejecutar la imagen de aquel que fue visto. Puesto que aquel que no tiene
cuerpo, ni forma, ni cantidad, ni cualidad, que sobrepasa toda medida por la
excelencia de su naturaleza, el que, siendo de naturaleza divina, tomó la
condición de esclavo, se redujo a la cantidad y a la cualidad y se revistió de
rasgos humanos, graba su imagen sobre la madera y presenta a la contemplación
aquel que quiso hacerse visible.”[2]
En el
Antiguo Testamento Dios se revelaba por la Palabra. Pero la Palabra (el Verbo)
se hizo carne, habitó entre los hombres y fue visto por los hombres (cf. 1 Jn
1:1-3). La encarnación fundamenta el icono, y el icono muestra la encarnación.
Y Cristo, en cuanto imagen del Dios invisible (Col 1:15), es el primer y
fundamental icono, revelación y rostro de Dios. En él se unen el misterio de
Dios que al principio hizo al hombre a su imagen y semejanza, y la
condescendencia del Verbo que en la plenitud de los tiempos se hizo semejante
al hombre, asumiendo la naturaleza humana. El Espíritu Santo es reconocido por
la Iglesia oriental como el iconógrafo interior, aquel que interiormente graba
en nosotros la imagen de Cristo y nos lleva hasta la santidad, en cuanto
perfecta conformación a Cristo.
Se comprenderá el aferramiento de
los bizantinos a los iconos en las luchas iconoclastas. Atacando los iconos,
los iconoclastas ponían en cuestión el misterio mismo de la Encarnación. La
defensa de la iconodulia era un capítulo más de la doctrina cristológica que se
forjó en los concilios de Oriente.
Cristo, Dios y Hombre, es
representado en figura humana, pero la luz que, en el icono, irradia desde el
interior manifiesta su divinidad. Esa misma luz es la que irradian los iconos
de la Virgen María, la Theotókos, y de los santos, puesto que,
configurados con Cristo, han sido divinizados por la acción santificadora del
Espíritu Santo y son como iconos del mismo Cristo. Representando la humanidad
deificada de su prototipo, es una persona y no una substancia lo que el icono
hace surgir. En una perspectiva escatológica, sugiere el verdadero rostro del
hombre, su rostro de eternidad, ese rostro secreto que Dios contempla y en cuya
realización consiste la vocación del hombre. Esta perspectiva escatológica es,
después de la Encarnación, el otro aspecto del fundamento teológico del icono.
“La representación de la luz
increada que transfigura un rostro no puede ser más que simbólica. Pero ésta es
la originalidad irreductible de ese arte, que el símbolo se ponga al servicio
del rostro humano y sirva para expresar la plenitud de la existencia personal.
El simbolismo del icono se funda así sobre la experiencia de la mística
ortodoxa: los ojos inmensos, de una dulzura sin escándalo, las orejas
reducidas, como interiorizadas, los labios finos y puros, la sabiduría de la
frente dilatada, todo indica un ser unificado, iluminado por la gracia. Los
santos, en los iconos, están casi siempre de frente: acogen al que los mira y
lo atraen a la oración, pues ellos son oración y el icono lo muestra. La luz y
la paz penetran y ordenan sus actitudes, sus vestidos, el ambiente que los
rodea. La luz del icono simboliza la luz divina. No proviene de un foco
preciso. Está en todas partes, en todo, sin proyectar sombra: sugiere a Dios
mismo haciéndose luz por nosotros. De hecho, es el fondo mismo del icono a lo
que los iconógrafos llaman ‘luz.’”[3]
El
Padre no puede ser representado, puesto que A Dios nadie le vio jamás; el
Unigénito, que está en el seno del Padre, es quien lo ha revelado (Jn
1:18), porque Cristo es la imagen del Padre: Quien me ha visto a mí ha visto
al Padre (Jn 14:9). El Espíritu Santo sólo puede ser representado de la
manera como se manifestó: como paloma y como lenguas de fuego. El misterio de
la Trinidad, revelado por Cristo en el Nuevo Testamento, queda simbolizado en
la representación de los tres personajes-ángeles recibidos en hospitalidad por
Abraham.
El lugar de los iconos es la
liturgia y el templo, de donde han nacido y a donde conducen. Las expresiones
más altas de la teología y de la espiritualidad del icono están íntimamente relacionadas
con la celebración misma de la liturgia donde la presencia de los iconos es la
epifanía o manifestación de la comunión de los santos, del cielo presente en la
tierra. El icono forma parte de la liturgia; no es, sin embargo, un “objeto
sagrado” del culto. El icono, como decía al principio, entra de lleno en el
mundo sacramental, es como un sacramento, que establece una comunión entre Dios
y los hombres, entre el cielo y la tierra. El icono, por lo tanto, no tiene
solamente un valor pedagógico; tiene, sobre todo, un valor mistérico, en él
reposa la gracia divina. Todo el templo, decorado con frescos e iconos, es un
signo, una imagen, de realidades superiores, a las cuales, en la celebración
litúrgica, los fieles se sienten transportados, cumpliéndose aquello de que la
liturgia es el cielo en la tierra.
Hay que reconocer que la iconografía
ortodoxa conoció una profunda decadencia, en Rusia desde el siglo XVII, en
Grecia en el XIX, y adoptó del Occidente un arte religioso, a menudo también
decadente, y que nada tenía que ver con la auténtica tradición iconográfica
bizantina. Pero modernamente ha visto renacer la tradición propia, acorde con
la teología y la espiritualidad bizantinas. Un renacimiento que coincide con el
descubrimiento y el interés creciente por parte del Occidente latino — el mismo
que, en tiempos carolingios, había refutado, sin comprenderla, la iconografía
bizantina — por este mismo arte y esta misma mística.
[1] Sobre los iconos existe una
abundante bibliografía. A las dos obras citadas en la bibliografía general: P.
EVDOKIMOV, El arte del icono, y L. OUSPENSKY, Théologie de l’icone,
se puede añadir: E. Ros, Reflexión sobre el icono sacro bizantino (Barcelona
1984); A. M. GASOL LLORENS, El icono: rostro humano de Dios. Historia, arte,
espiritualidad (Lérida 1993); E. SENDLER, L’icone. Image de l’invisible. Éléments
de théologie, esthétique et technique (París 1981); y la colección de
opúsculos Iconostasio, de G. PASSARELLI, en traducción castellana publicados
por Publicaciones Claretianas de Madrid (diversos fascículos ya publicados);
CH. SCHÜNBORN, El icono de Cristo. Una introducción teológica (Madrid
1999). Centrado en las grandes festividades bizantinas, y con una gran
profusión de ilustraciones, cabe citar el libro de G. PASSARELLI, Iconos,
festividades bizantinas (Madrid 1999); V. IVÁNOV, El gran libro de los
iconos rusos (Madrid 1990).
[2] Or. pro sacris imaginibus (PG 94,1239).
[3] O. CLÉMENT, La Iglesia,
p.147-148.
[1] Sobre los iconos existe una
abundante bibliografía. A las dos obras citadas en la bibliografía general: P.
EVDOKIMOV, El arte del icono, y L. OUSPENSKY, Théologie de l’icone,
se puede añadir: E. Ros, Reflexión sobre el icono sacro bizantino (Barcelona
1984); A. M. GASOL LLORENS, El icono: rostro humano de Dios. Historia, arte,
espiritualidad (Lérida 1993); E. SENDLER, L’icone. Image de l’invisible. Éléments
de théologie, esthétique et technique (París 1981); y la colección de
opúsculos Iconostasio, de G. PASSARELLI, en traducción castellana publicados
por Publicaciones Claretianas de Madrid (diversos fascículos ya publicados);
CH. SCHÜNBORN, El icono de Cristo. Una introducción teológica (Madrid
1999). Centrado en las grandes festividades bizantinas, y con una gran
profusión de ilustraciones, cabe citar el libro de G. PASSARELLI, Iconos,
festividades bizantinas (Madrid 1999); V. IVÁNOV, El gran libro de los
iconos rusos (Madrid 1990).
[2] Or. pro sacris imaginibus (PG 94,1239).
[3] O. CLÉMENT, La Iglesia,
p.147-148.
lunes, 5 de mayo de 2014
ENTRADA TRIUNFAL - DÍA DE LA VICTORIA
ENTRADA TRIUNFAL - DÍA DE LA VICTORIA
..... Hoy es un día en que Etiopía está extendiendo sus manos a Dios en alegría y gratitud nos muestra su felicidad a sus hijos .....
Gente de mi país y especialmente mis fieles soldados !
No hay labios humanos que puedan expresar la gratitud que siento hacia el Dios misericordioso que me ha permitido estar en medio de ustedes en este día el cual los ángeles del cielo y de la creación de la tierra nunca podrian haber pensado ni conocido. Antes que nada quiero decirles y hacerles entender que este día es un día en el que comienza un nuevo capítulo en la historia de la Nueva Etiopía. En esta nueva Era una nueva obra está iniciando que es deber de todos nosotros llevar a cabo.
Si deseamos ser una reminiscencia de la tribulación que sobrevino Etiopía durante los últimos años, sólo hablaremos de su historia reciente.
Cuando Etiopía, que ha conservado su independencia durante muchos miles de años, fue atacado en 1888 CE (1896 Calendario gregoriano) por Italia, que había lanzado sus planes agresivos contra ella durante muchos años antes con la intención de destruir su libertad, sus valientes hijos lucharon en Adowa y ella salvó su independencia. El Tratado de Wuchali ( Uccialli 1889) no fue la única causa de la batalla que se libró en Adowa. Fue sólo un pretexto para el constante deseo que Italia había tenido de gobernar Etiopía. Aunque la gran guerra europea interfirió con sus planes por un tiempo, y a pesar de sus protestas externas de amistad, Italia ha revelado en los últimos años, los preparativos que había estado haciendo contra Etiopía después de su derrota en Adowa, es a causa de su resentimiento que la justicia prevaleceria contra ella.
Cuando Italia comenzó a hacer una guerra de agresión contra Etiopía, aunque sabíamos que no estábamos tan bien armados como ella, fuimos en su contra con las capacidades que pudimos reunir, porque era nuestro deber el de resistir a un enemigo que habia venido con el fin de incautar nuestro país. Pero ya que era evidente que ella estaba empeñada en exterminar a nuestro pueblo con el gas venenoso, cuyo uso fue prohibido por el derecho internacional, fuimos a apelar a la Liga de las Naciones y a reclamar justicia. Como se temía que esta hostilidad iniciada por Italia podría propagarse por todo el mundo, y
como era una época en que todos los que estaban a cargo de la responsabilidad del gobierno estaban tratando de salvar al mundo de la catástrofe que ya se habia abatido, ellos estuvieron trabajando para lograr la comprensión del mundo para evitar la propagación del incendio. En ese momento nuestro verdadero amigo, Gran Bretaña, nos recibió con simpatía. Yo me quedé allí trabajando, pero estaba constantemente en espíritu con mis compatriotas cuya sangre estaba siendo inutilmente derramada, y despiadadamente arrojada a manos de los italianos; estaba junto con los monasterios e iglesias que estaban siendo quemados; junto con quienes se vieron obligados a refugiarse en países extranjeros; y junto con los que sufren y están afligidos en el desierto, en las cuevas y en los bosques de su tierra natal. Miles perecieron.
¿Cuántos son los jóvenes, las mujeres, los sacerdotes y los monjes que los italianos masacraron sin piedad durante estos años ? Ustedes saben que en Addis Abeba solamente muchos miles perecieron durante los tres días siguientes al día de San Miguel en Yekatit 12 , 1929 ( 19 de febrero 1937 ). La sangre y los huesos de aquellos que fueron asesinados con palas y picos, de los que se dividió con hachas y golpeó hasta la muerte, atravesados por las bayonetas, golpeados y apedreados, de los que fueron quemados vivos con sus pequeños hijos en sus hogares, de los que perecieron de hambre y sed en la prisión han
estado clamando por justicia. Todo el mundo sabe que este acto de barbarie y crueldad no fue perpetrado sólo en Addis Abeba, sino que más especialmente en las provincias de Etiopía. No hay casi nadie que no haya sido capturado y golpeado, pateado, humillado y encarcelado.
Ahora vamos a pasar a la nueva historia que está delante de nosotros.
Hace cinco años que las fuerzas fascistas entraron en nuestra ciudad capital.
Entonces Mussolini anunció al mundo que había establecido un imperio romano en nuestro país, Etiopía. Él creía que la tierra que él declaró que había conquistado siempre estaría en sus manos. El heroísmo del pueblo etíope es conocido en la historia. Pero como no teníamos el puerto a través del cual accedíamos a la importación de armamentos modernos necesarios para nuestro pueblo, no pudimos obtenerlos. Cincuenta y dos naciones condenaron a Mussolini por su obra. Pero se jactó de su hecho violento y no prestaba atención a su condenación. Los últimos cinco años han sido años de oscuridad para ti, mi pueblo. Pero nunca perdiste la esperanza, y poco a poco la propagaste en las colinas etíopes.
El enemigo nunca se atrevió a acercarse a las montañas en las que ustedes estaban porque, soportando cada buque duro y aflicción, ustedes, los guerreros de Etiopía, salvaguardaron su libertad durante los últimos cinco años. Pero a pesar del hecho de que el no podía conquistar el país, aun asi gasto muchos miles de millones de liras, diciendo que estaba civilizando lo que no podía contener. El gastó todo ese dinero no porque deseaba mejorar la condición del pueblo etíope oprimido o para mitigar la injusticia que había hecho. Es porque quería establecer una colonia fascista en nuestra tierra sagrada de
Etiopía y de imponer en ella el reino de opresión que él había planeado.
Él trató de exterminar a la raza etíope, sin siquiera tener en cuenta la idea de darle a la administración de un mandato o de un protectorado, que en todo caso habría sido considerado un yugo pesado para un pueblo libre. Pero todo el dinero que se podía contar, con los mil millones y todos los armamentos preparados sirvieron a un propósito que Mussolini nunca tuvo la intención de llevar a cabo. En el momento en que Italia reveló sus intenciones de entrar en la guerra con el fin de ser capaz de arrebatarle a la derrotada Francia tanto como le fue posible, el número de soldados, la cantidad de dinero y las armas que había enviado a Etiopía fue enorme. Las tropas regulares que ella concentró no fueron menos de 250000; ella también acumuló provisiones para muchos años en caso de que fuera rodeada. Confiando en, y jactándose de la invencibilidad de esta fuerza militar,
el gobierno fascista procedió a la plantación de un régimen totalitario en nuestro país. Pero sucedió algo que el gobierno fascista no tuvo en cuenta. El espíritu de lucha que es esencial en la guerra moderna se reveló en ustedes.
Adversarios formidables
Ustedes fueron capaces de destruir a un enemigo que era superior en número y equipo, porque ustedes son un pueblo poseedor de valentía y de misericordia y porque cooperaron y conocían las estratagemas de la guerra.
Las tropas británicas, que luchaban por los derechos humanos en otros frentes de la guerra, necesitaban tiempo para estar listos para acudir en ayuda de Etiopía y liberarla. Pero ustedes, guerreros de Etiopía, acosaron al enemigo, cortaron sus comunicaciones, los acosaron y los restringieron a sus fortificaciones.
A pesar de las grandes cantidades de tropas en las que el puso su confianza, se dio cuenta de que el pueblo etíope, de un extremo al otro de él y su gobierno lo odiaban. También sabía que era imposible para él vivir en un país y en medio de un pueblo así. Incluso usando gas venenoso y bombas, y por sus atrocidades el ya no podria esperar disfrutar de un señorío de un país cuyo interior fue socavado.
Se dio cuenta de que los soldados que lo rodeaban eran adversarios más poderosos que él. Gastó el dinero y la osadia que se le dio para el encuentro de sus adversarios. Luego miró a su alrededor, si acaso podía encontrar algún lugar donde pudiera esconderse en Etiopía, pero no pudo encontrar refugio.
Cuando llegó el momento, nuestro gran aliado, el gobierno británico, se preparó para lanzar un ataque adecuado contra nuestro enemigo. Tan pronto como supe de esto partí de la lejana tierra de Sudán que nos confina en el oeste, y entré en el centro de Gojjam. En Gojjam nuestro enemigo había fortificado posiciones fuertes, poderosas tropas, aviones y artillería. Al comparar el número de nuestros soldados con los del enemigo nos dimos cuenta que teníamos un soldado por cada 20 de los suyos. Por otra parte, no teníamos artillería y aviones de los que podríamos disponer a voluntad. El hecho de que Yo me encontraba en medio de mis guerreros, a la vez atrajo a muchos miles de hombres. Y el miedo y la ansiedad de nuestro enemigo se incrementaron en esa medida. Mientras que mis soldados hostigaban y cortaban las comunicaciones del enemigo y después de haber
conducido sus tropas a través del Abbai ( Nilo Azul ), fueron persiguiéndolos hacia Shoo y Begamder, en ese momento oí la buena noticia que las tropas imperiales británicas tenían, con una velocidad incomparable, ocuparon nuestra ciudad capital y se empujaron hacia Dessie en el Norte y en el Sur Jimma. De la misma manera, las tropas que partían de Sudán destruyeron la fortaleza de Keren con fuerza maravillosa y derrotaron completamente al enemigo. Y como llegó la hora de mi regreso a mi capital Reuní a mis soldados que estaban dispersos en todas las direcciones en la búsqueda de nuestros enemigos, y me encontré en mi capital el dia de hoy. Estoy extremadamente feliz de haber podido llegar aquí a la cabeza de mis soldados, el enemigo que ha sido encontrado en mi camino ha sido derrotado, y se ha roto el poder del rival común. Estoy profundamente agradecido a Dios Todopoderoso que me encuentro hoy en medio de ustedes en mi palacio, del cual el gobierno fascista ha huido.
Un nuevo día
Gente de mi país , Etiopía!
Hoy es un día en que Etiopía está extendiendo sus manos a Dios en alegría y gratitud, y revela su felicidad a sus hijos. Este día, en el que el pueblo de Etiopía se libera del yugo extranjero opresor y la servidumbre eterna y en el cual estoy capacitado para unir a mi pueblo, a quienes amo y que he anhelado, será honrado como un día de fiesta que se
conmemorará anualmente como un Gran Aniversario de Etiopía. En este día vamos a recordar a esos guerreros heroicos que, decididos a no rendirse a la gran carga transmitida a ellos por su Padre, realizaron sacrificios, derramando su sangre y rompiendo sus huesos por la libertad de la tierra que amaban y por el honor de su Rey de Reyes y su bandera. La historia de Etiopía será testigo de estos nuestros guerreros.
Las tribulaciones y aflicciones que nos acontecieron durante los últimos cinco años y que no pueden ser relatadas y contadas con detalle será una gran lección para todos nosotros, y con la industria, la unidad, la cooperación y el amor grabado en sus corazones, serán un gran incentivo para que ustedes puedan ser, mis colaboradores en los asuntos de Etiopía que tengo en mente. En la Nueva Etiopía Quiero que sean un pueblo indiviso y dotado de libertad e igualdad ante la Ley.
Ustedes tendrán que unirse a mí en mis esfuerzos para la prosperidad del país, para las riquezas de los pueblos, para el desarrollo de la agricultura, el comercio, la educación y el aprendizaje, para la protección de la vida y los recursos de nuestro pueblo, y para la perfección en las líneas modernas de administración del país.
Es mi firme deseo y propósito hacer merito a la bendición con que Dios en su misericordia nos ha visitado, en primer lugar, al mostrar nuestra gratitud a nuestros aliados, los británicos, por la liberación de los soldados imperiales para combatir al enemigo común en otros frentes, y mediante el suministro de tropas siempre que puedan ser necesarias; en segundo lugar, para hacer un trabajo beneficioso para el pueblo y el país mediante el establecimiento en nuestra Etiopía de un gobierno que proteja la Fe y hacer que se respete, y garantizando la libertad de las personas y la Libertad de conciencia.
Lo que yo finalmente anuncio a ustedes, mi gente, es que hoy es un día de regocijo para todos nosotros. Hoy es un día en el que derrotamos a nuestros enemigos. Por lo tanto, cuando decimos Alegrémonos todos con el corazón no sea nuestra alegría de cualquier otra manera que en el espíritu de Kristos. No devolviendo mal por mal. No caer en las atrocidades que el enemigo ha estado practicando en su forma habitual, incluso hasta el último momento.
Tengan cuidado de no estropear el buen nombre de Etiopía por actos que son dignos del enemigo. Veremos que nuestros enemigos serán desarmados y enviados de la misma manera que vinieron. Como San Jorge que mató al dragón es el Patrón de nuestro ejército así como el de nuestros aliados, vamos a unirnos con nuestros aliados en la amistad eterna y la amabilidad con el fin de poder estar de pie contra el dragón impío y cruel que ha surgido recientemente y que está oprimiendo a la humanidad. Les exhorto a considerarlos como a un hermano y un amigo y a mostrarles su amabilidad y consideración.
~ Discursos seleccionados de H.I.M. Haile Selassie I
05 de mayo 1941 - p. 332-339
..... Hoy es un día en que Etiopía está extendiendo sus manos a Dios en alegría y gratitud nos muestra su felicidad a sus hijos .....
Gente de mi país y especialmente mis fieles soldados !
No hay labios humanos que puedan expresar la gratitud que siento hacia el Dios misericordioso que me ha permitido estar en medio de ustedes en este día el cual los ángeles del cielo y de la creación de la tierra nunca podrian haber pensado ni conocido. Antes que nada quiero decirles y hacerles entender que este día es un día en el que comienza un nuevo capítulo en la historia de la Nueva Etiopía. En esta nueva Era una nueva obra está iniciando que es deber de todos nosotros llevar a cabo.
Si deseamos ser una reminiscencia de la tribulación que sobrevino Etiopía durante los últimos años, sólo hablaremos de su historia reciente.
Cuando Etiopía, que ha conservado su independencia durante muchos miles de años, fue atacado en 1888 CE (1896 Calendario gregoriano) por Italia, que había lanzado sus planes agresivos contra ella durante muchos años antes con la intención de destruir su libertad, sus valientes hijos lucharon en Adowa y ella salvó su independencia. El Tratado de Wuchali ( Uccialli 1889) no fue la única causa de la batalla que se libró en Adowa. Fue sólo un pretexto para el constante deseo que Italia había tenido de gobernar Etiopía. Aunque la gran guerra europea interfirió con sus planes por un tiempo, y a pesar de sus protestas externas de amistad, Italia ha revelado en los últimos años, los preparativos que había estado haciendo contra Etiopía después de su derrota en Adowa, es a causa de su resentimiento que la justicia prevaleceria contra ella.
Cuando Italia comenzó a hacer una guerra de agresión contra Etiopía, aunque sabíamos que no estábamos tan bien armados como ella, fuimos en su contra con las capacidades que pudimos reunir, porque era nuestro deber el de resistir a un enemigo que habia venido con el fin de incautar nuestro país. Pero ya que era evidente que ella estaba empeñada en exterminar a nuestro pueblo con el gas venenoso, cuyo uso fue prohibido por el derecho internacional, fuimos a apelar a la Liga de las Naciones y a reclamar justicia. Como se temía que esta hostilidad iniciada por Italia podría propagarse por todo el mundo, y
como era una época en que todos los que estaban a cargo de la responsabilidad del gobierno estaban tratando de salvar al mundo de la catástrofe que ya se habia abatido, ellos estuvieron trabajando para lograr la comprensión del mundo para evitar la propagación del incendio. En ese momento nuestro verdadero amigo, Gran Bretaña, nos recibió con simpatía. Yo me quedé allí trabajando, pero estaba constantemente en espíritu con mis compatriotas cuya sangre estaba siendo inutilmente derramada, y despiadadamente arrojada a manos de los italianos; estaba junto con los monasterios e iglesias que estaban siendo quemados; junto con quienes se vieron obligados a refugiarse en países extranjeros; y junto con los que sufren y están afligidos en el desierto, en las cuevas y en los bosques de su tierra natal. Miles perecieron.
¿Cuántos son los jóvenes, las mujeres, los sacerdotes y los monjes que los italianos masacraron sin piedad durante estos años ? Ustedes saben que en Addis Abeba solamente muchos miles perecieron durante los tres días siguientes al día de San Miguel en Yekatit 12 , 1929 ( 19 de febrero 1937 ). La sangre y los huesos de aquellos que fueron asesinados con palas y picos, de los que se dividió con hachas y golpeó hasta la muerte, atravesados por las bayonetas, golpeados y apedreados, de los que fueron quemados vivos con sus pequeños hijos en sus hogares, de los que perecieron de hambre y sed en la prisión han
estado clamando por justicia. Todo el mundo sabe que este acto de barbarie y crueldad no fue perpetrado sólo en Addis Abeba, sino que más especialmente en las provincias de Etiopía. No hay casi nadie que no haya sido capturado y golpeado, pateado, humillado y encarcelado.
Ahora vamos a pasar a la nueva historia que está delante de nosotros.
Hace cinco años que las fuerzas fascistas entraron en nuestra ciudad capital.
Entonces Mussolini anunció al mundo que había establecido un imperio romano en nuestro país, Etiopía. Él creía que la tierra que él declaró que había conquistado siempre estaría en sus manos. El heroísmo del pueblo etíope es conocido en la historia. Pero como no teníamos el puerto a través del cual accedíamos a la importación de armamentos modernos necesarios para nuestro pueblo, no pudimos obtenerlos. Cincuenta y dos naciones condenaron a Mussolini por su obra. Pero se jactó de su hecho violento y no prestaba atención a su condenación. Los últimos cinco años han sido años de oscuridad para ti, mi pueblo. Pero nunca perdiste la esperanza, y poco a poco la propagaste en las colinas etíopes.
El enemigo nunca se atrevió a acercarse a las montañas en las que ustedes estaban porque, soportando cada buque duro y aflicción, ustedes, los guerreros de Etiopía, salvaguardaron su libertad durante los últimos cinco años. Pero a pesar del hecho de que el no podía conquistar el país, aun asi gasto muchos miles de millones de liras, diciendo que estaba civilizando lo que no podía contener. El gastó todo ese dinero no porque deseaba mejorar la condición del pueblo etíope oprimido o para mitigar la injusticia que había hecho. Es porque quería establecer una colonia fascista en nuestra tierra sagrada de
Etiopía y de imponer en ella el reino de opresión que él había planeado.
Él trató de exterminar a la raza etíope, sin siquiera tener en cuenta la idea de darle a la administración de un mandato o de un protectorado, que en todo caso habría sido considerado un yugo pesado para un pueblo libre. Pero todo el dinero que se podía contar, con los mil millones y todos los armamentos preparados sirvieron a un propósito que Mussolini nunca tuvo la intención de llevar a cabo. En el momento en que Italia reveló sus intenciones de entrar en la guerra con el fin de ser capaz de arrebatarle a la derrotada Francia tanto como le fue posible, el número de soldados, la cantidad de dinero y las armas que había enviado a Etiopía fue enorme. Las tropas regulares que ella concentró no fueron menos de 250000; ella también acumuló provisiones para muchos años en caso de que fuera rodeada. Confiando en, y jactándose de la invencibilidad de esta fuerza militar,
el gobierno fascista procedió a la plantación de un régimen totalitario en nuestro país. Pero sucedió algo que el gobierno fascista no tuvo en cuenta. El espíritu de lucha que es esencial en la guerra moderna se reveló en ustedes.
Adversarios formidables
Ustedes fueron capaces de destruir a un enemigo que era superior en número y equipo, porque ustedes son un pueblo poseedor de valentía y de misericordia y porque cooperaron y conocían las estratagemas de la guerra.
Las tropas británicas, que luchaban por los derechos humanos en otros frentes de la guerra, necesitaban tiempo para estar listos para acudir en ayuda de Etiopía y liberarla. Pero ustedes, guerreros de Etiopía, acosaron al enemigo, cortaron sus comunicaciones, los acosaron y los restringieron a sus fortificaciones.
A pesar de las grandes cantidades de tropas en las que el puso su confianza, se dio cuenta de que el pueblo etíope, de un extremo al otro de él y su gobierno lo odiaban. También sabía que era imposible para él vivir en un país y en medio de un pueblo así. Incluso usando gas venenoso y bombas, y por sus atrocidades el ya no podria esperar disfrutar de un señorío de un país cuyo interior fue socavado.
Se dio cuenta de que los soldados que lo rodeaban eran adversarios más poderosos que él. Gastó el dinero y la osadia que se le dio para el encuentro de sus adversarios. Luego miró a su alrededor, si acaso podía encontrar algún lugar donde pudiera esconderse en Etiopía, pero no pudo encontrar refugio.
Cuando llegó el momento, nuestro gran aliado, el gobierno británico, se preparó para lanzar un ataque adecuado contra nuestro enemigo. Tan pronto como supe de esto partí de la lejana tierra de Sudán que nos confina en el oeste, y entré en el centro de Gojjam. En Gojjam nuestro enemigo había fortificado posiciones fuertes, poderosas tropas, aviones y artillería. Al comparar el número de nuestros soldados con los del enemigo nos dimos cuenta que teníamos un soldado por cada 20 de los suyos. Por otra parte, no teníamos artillería y aviones de los que podríamos disponer a voluntad. El hecho de que Yo me encontraba en medio de mis guerreros, a la vez atrajo a muchos miles de hombres. Y el miedo y la ansiedad de nuestro enemigo se incrementaron en esa medida. Mientras que mis soldados hostigaban y cortaban las comunicaciones del enemigo y después de haber
conducido sus tropas a través del Abbai ( Nilo Azul ), fueron persiguiéndolos hacia Shoo y Begamder, en ese momento oí la buena noticia que las tropas imperiales británicas tenían, con una velocidad incomparable, ocuparon nuestra ciudad capital y se empujaron hacia Dessie en el Norte y en el Sur Jimma. De la misma manera, las tropas que partían de Sudán destruyeron la fortaleza de Keren con fuerza maravillosa y derrotaron completamente al enemigo. Y como llegó la hora de mi regreso a mi capital Reuní a mis soldados que estaban dispersos en todas las direcciones en la búsqueda de nuestros enemigos, y me encontré en mi capital el dia de hoy. Estoy extremadamente feliz de haber podido llegar aquí a la cabeza de mis soldados, el enemigo que ha sido encontrado en mi camino ha sido derrotado, y se ha roto el poder del rival común. Estoy profundamente agradecido a Dios Todopoderoso que me encuentro hoy en medio de ustedes en mi palacio, del cual el gobierno fascista ha huido.
Un nuevo día
Gente de mi país , Etiopía!
Hoy es un día en que Etiopía está extendiendo sus manos a Dios en alegría y gratitud, y revela su felicidad a sus hijos. Este día, en el que el pueblo de Etiopía se libera del yugo extranjero opresor y la servidumbre eterna y en el cual estoy capacitado para unir a mi pueblo, a quienes amo y que he anhelado, será honrado como un día de fiesta que se
conmemorará anualmente como un Gran Aniversario de Etiopía. En este día vamos a recordar a esos guerreros heroicos que, decididos a no rendirse a la gran carga transmitida a ellos por su Padre, realizaron sacrificios, derramando su sangre y rompiendo sus huesos por la libertad de la tierra que amaban y por el honor de su Rey de Reyes y su bandera. La historia de Etiopía será testigo de estos nuestros guerreros.
Las tribulaciones y aflicciones que nos acontecieron durante los últimos cinco años y que no pueden ser relatadas y contadas con detalle será una gran lección para todos nosotros, y con la industria, la unidad, la cooperación y el amor grabado en sus corazones, serán un gran incentivo para que ustedes puedan ser, mis colaboradores en los asuntos de Etiopía que tengo en mente. En la Nueva Etiopía Quiero que sean un pueblo indiviso y dotado de libertad e igualdad ante la Ley.
Ustedes tendrán que unirse a mí en mis esfuerzos para la prosperidad del país, para las riquezas de los pueblos, para el desarrollo de la agricultura, el comercio, la educación y el aprendizaje, para la protección de la vida y los recursos de nuestro pueblo, y para la perfección en las líneas modernas de administración del país.
Es mi firme deseo y propósito hacer merito a la bendición con que Dios en su misericordia nos ha visitado, en primer lugar, al mostrar nuestra gratitud a nuestros aliados, los británicos, por la liberación de los soldados imperiales para combatir al enemigo común en otros frentes, y mediante el suministro de tropas siempre que puedan ser necesarias; en segundo lugar, para hacer un trabajo beneficioso para el pueblo y el país mediante el establecimiento en nuestra Etiopía de un gobierno que proteja la Fe y hacer que se respete, y garantizando la libertad de las personas y la Libertad de conciencia.
Lo que yo finalmente anuncio a ustedes, mi gente, es que hoy es un día de regocijo para todos nosotros. Hoy es un día en el que derrotamos a nuestros enemigos. Por lo tanto, cuando decimos Alegrémonos todos con el corazón no sea nuestra alegría de cualquier otra manera que en el espíritu de Kristos. No devolviendo mal por mal. No caer en las atrocidades que el enemigo ha estado practicando en su forma habitual, incluso hasta el último momento.
Tengan cuidado de no estropear el buen nombre de Etiopía por actos que son dignos del enemigo. Veremos que nuestros enemigos serán desarmados y enviados de la misma manera que vinieron. Como San Jorge que mató al dragón es el Patrón de nuestro ejército así como el de nuestros aliados, vamos a unirnos con nuestros aliados en la amistad eterna y la amabilidad con el fin de poder estar de pie contra el dragón impío y cruel que ha surgido recientemente y que está oprimiendo a la humanidad. Les exhorto a considerarlos como a un hermano y un amigo y a mostrarles su amabilidad y consideración.
~ Discursos seleccionados de H.I.M. Haile Selassie I
05 de mayo 1941 - p. 332-339
sábado, 22 de febrero de 2014
El Rey que tenía que venir ha venido
El Logos fue a Belén, y muchos le siguieron.
Encontró la casa de la pastora en la que fue arrullado cuando niño. Y alli moró.
Y fue a las colinas en las que mas de 30 años los pastores cuidaban sus rebaños y oyeron al Mensajero de Paz exclamar:
A la media noche en una cueva de Belén ha nacido el Príncipe de Paz.
Y los pastores todavía estaban allí y los corderos todavía se alimentaban en las colinas.
Y en el valle cercano volaba un gran grupo de palomas blancas como la nieve.
Y cuando los pastores supieron que Kristos, a quien las gentes llamaban el Rey, había llegado, vinieron de cerca y de lejos a hablarle.
Y El dijo: Mirad la vida de inocencia y paz!
La Luz es el símbolo del virtuoso y del puro; el cordero, de la inocencia; la paloma, de la paz.
Y fue conveniente que el amor tomara forma humana en un ambiente como este.
Nuestro Padre Abraham caminó por estos valles, y en estas mismas colinas pastoreó sus aves y sus rebaños.
Y fue aquí donde se manifestó el Príncipe de la Paz, el Rey de Salem, el Kristos en forma humana. Fue inmensamente mas grande que Abraham.
Y fue aqui donde Abraham dio al Rey de Salem la décima parte de todo lo que tenia.
Este Príncipe de Paz guerreó en todas partes. No tenia espada, ni coraza de defensa, ni arma de ofensa.
Y, sin embargo, conquistó a la humanidad, y las naciones temblaron a sus pies.
Los ejércitos de Egipto se inclinaron ante este Rey del Derecho, los Reyes de Egipto colocaron sus coronas sobre la cabeza de El.
Y pusieron en sus manos el Cetro de la Tierra de Egipto, y no se derramó ni una gota de sangre, y no hubo ni un cautivo encadenado.
Antes bien, el Conquistador abrió en todo lugar las puertas de las prisiones y puso en libertad a los cautivos.
Y ha vuelto otra vez el Príncipe de Paz y de estas colinas benditas va a partir otra vez hacia la lucha. Y esta vestido con la blancura, su espada es la verdad; su escudo es la Fe; su yelmo es la inocencia; su respiración es el amor, y su palabra es la frase de paz.
Pero esta no es una guerra material,no es una guerra de hombre contra hombre, sino que es lucha del Derecho contra el Abuso.
Y el amor es el comandante, el amor es el guerrero, el amor es la coraza, el amor es todo, y el amor triunfará.
Y otra vez las colinas de Belén se inundaron de luz, y otra vez el Mensajero exclamó:
Selam, Paz en la Tierra, buena voluntad hacia los hombres.
Y Kristos enseñó a las gentes, curó a los enfermos y reveló los miesterios del Qiddus Ahadu/ Uno Santo.
Y muchos dijeron: es el Kristos; el Rey que tenía que venir ha venido; alabado sea Igziabher/ Dios !!!
viernes, 21 de febrero de 2014
Malcolm X
Hace 49 Años asesinaron al hermano Malcolm X, pero su legado y enseñanzas viven por siempre. Todos somos Malcolm X !!!
>>> Malcolm X, nacido Malcolm Little Norton (Omaha, 19 de mayo de 1925 - Nueva York, 21 de febrero de 1965), fue un orador, ministro religioso y activista estadounidense. Fue un defensor de los derechos de los Afroamericanos, un hombre que acusó a los estadounidenses blancos en las más duras condiciones de sus crímenes contra sus compatriotas negros. Ha sido descrito como uno de los más influyentes afroamericanos en la historia estadounidense.
Malcolm X nació en Omaha (Nebraska). A los 14 años, su padre Earl Little, laico bautista seguidor de Marcus Garvey y líder local de la Asociación Universal de Desarrollo Negro y la Liga de Comunidades Africanas (UNIA, por sus siglas en inglés). En 1931, Earl Little fue atropellado por un tranvía en Lansing. Las autoridades dictaminaron que su muerte fue un ''accidente'' y la policía informó que Earl estaba consciente en el momento que ellos llegaron al lugar de los hechos y que, aparentemente, les dijo que había resbalado y caído bajo las ruedas del tranvía. En su autobiografía, Malcolm dijo que la comunidad negra cuestionó la causa de la muerte de su padre, y que su familia era acosada con frecuencia por la Black Legion, un grupo supremacista blanco al que Earl Little culpó del incendio de su casa en 1929. Algunas personas de raza negra creen que la Black Legión mató al padre de Malcolm. Se puso en duda que "se golpeara a sí mismo en la cabeza y que bajara al tranvía a través de las vías para ser atropellado". Su madre Louisa Norton ingresó en un hospital psiquiátrico a causa de la locura que le produjo el hecho de que le quitaran la custodia de sus hijos. Malcolm era uno de los mejores estudiantes de su escuela secundaria, pero abandonó después de que un profesor de octavo grado le dijera que sus aspiraciones de ser abogado no eran "ningún objetivo realista para un negro". Después de vivir en una serie de casas de acogida, Malcolm X se involucró en el hampa en Boston y Nueva York, y en 1945 fue condenado de ocho a diez años de prisión.
En la cárcel, Malcolm X se convirtió en miembro de la Nación del Islam, y tras su libertad condicional en 1952, se convirtió en uno de los líderes de la Nación y en ministro. Durante casi una docena de años, fue la cara pública de la Nación del Islam, pero las tensiones entre él y Elijah Muhammad, jefe de la Nación del Islam, llevaron a su salida de la organización en marzo de 1964.
Tras abandonar la Nación del Islam, Malcolm X hizo la peregrinación a La Mecca y se convirtió al Sunismo. Viajó extensamente por toda África, el Oriente Medio y visitó la Unión Soviética. Esos viajes le cambiaron la visión que tenía del mundo y de la lucha por las libertades civiles. Fundó la Muslim Mosque, Inc., una organización religiosa, y la secular Organización de la Unidad Afroamericana. Menos de un año después de abandonar la Nación del Islam, Malcolm X fue asesinado antes de dar un discurso en Nueva York.
PELICULA ONLINE: http://www.queveohoy.com/ver-malcolm-x-1992-online
lunes, 17 de febrero de 2014
Bilal ibn Rabah
Bilal ibn Rabah
Bilal ibn Rabah (580–640 AD), también conocido como Bilal al-Habashi, Bilal ibn Riyah y ibn Rabah fue uno de los más confiables y leales Sahabah (compañeros) del profeta Mahoma/Muhammad. Nació en La Mecca y se considera como el primer muecín, elegido por el propio Mahoma/Muhammad. Nacido como esclavo descendiente de Abissinia (Etiopía), Bilal fue uno de los esclavos emancipados liberados por Abu Bakr, debido a las enseñanzas islámicas acerca de la esclavitud. Era conocido por su hermosa voz con la que llamó a la gente a sus oraciones. Murió en algún momento entre 638 a 642, cuando tenía poco más de sesenta años. Bilal ibn Rabah, se elevó a una posición de prominencia en el Islam. Su elevado respeto durante el nacimiento del Islam es a menudo citado por los musulmanes como una prueba de la importancia del pluralismo y la igualdad racial en los fundamentos de la Religión.
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